La columna cervical posee 7 vertebras separadas por los discos cervicales y múltiples ligamentos que le brindan estabilidad. Cuando el desgaste de los discos intervertebrales se hace patente por degeneración de los mismos, se habla de la artrosis cervical. La artrosis cervical es una enfermedad degenerativa, por medio del desgaste de las articulaciones y los cartílagos entre las vértebras.

Los pacientes que padecen de artrosis cervical por lo general son personas en la década de los cuarenta o cincuenta años. Pueden a su vez acelerar los cambios de desgaste cervical, otras variables como los latigazos, accidentes, caídas múltiples y enfermedades articulares. Como es el caso de la artritis, lupus, espondilosis etc. Los síntomas cardinales de la artrosis son variados. A continuación, hablaremos de cómo prevenir la artrosis cervical.

Causas de la artrosis cervical

Artrosis cervical

La degeneración de los discos y los cartílagos avanza en la artrosis cervical al punto de formar hueso nuevo que sobresale de las vértebras. Presiona los espacios intervertebrales y pisotea los nervios que pasan por la zona ocasionando los síntomas. La principal causa de la degeneración articular de columna cervical es la edad. Con el paso del tiempo los cartílagos se achican, los discos se deshidratan y exponen a roces a las vértebras con la consecuente inflamación. Otras causas son las enfermedades hereditarias o autoinmunes como la artritis y el lupus. Y entre las causas adquiridas tenemos, malas posturas, traumatismos, caídas, latigazos cervicales por accidentes de tránsito, infecciones, malformaciones, pinzamiento de algún nervio etc.

Síntomas

Artrosis cervical

Los síntomas de la artrosis cervical son variados, van desde el dolor cervical intenso en cara posterior del cuello, hasta mareos repetitivos e inestabilidad para caminar. Además se presenta entumecimiento de los brazos, hormigueos y frialdad de los mismos, que pueden llegar a las manos. También es común la rigidez del cuello en etapas iniciales de la crisis cervical, y que puede mejorar posteriormente con los movimientos. Sin embargo, algunos pacientes no acusan ningún síntoma y se les determina por Rx de la columna o por resonancia magnética como hallazgo eventual.

Cómo prevenirla

Artrosis cervical

La prevención de la artrosis cervical comienza por observar las buenas posturas de la columna en todo momento. Por ejemplo:

  1. Mantener la cabeza centrada en la columna, los hombros en línea recta con las caderas y las orejas a la altura de los hombros.
  2. Levantarse varias veces al día si se trabaja sentado en el ordenador todo el tiempo y hacer movimientos de estiramiento del cuello.
  3. El monitor a su vez que esté a la altura de los ojos de la persona.
  4. Usar audífonos para evitar sostener el teléfono entre el cuello y el hombro. No cargar pesos excesivos ni agacharse con frecuencia, no llevar bolsos pesados al hombro.
  5. Dormir con almohadas ni muy altas ni muy bajas, también con alguna más pequeña para elevar las piernas.
  6. Usar colchones semiortopedicos.
  7. Los tratamientos para la artrosis cervical son antiinflamatorios, relajantes musculares, uso del collarín por tiempo limitado y rehabilitación por el fisioterapeuta.