La presión arterial representa los movimientos cardíacos de sístole y diástole, que realiza el corazón durante el bombeo de sangre. Las fluctuaciones de la presión arterial son comunes en muchas ocasiones, pero debemos prestar atención a las señales del cuerpo. Muchas personas sufren de tensión alta o baja, y esto depende de los factores de riesgo. La edad es un aspecto muy importante que desencadena aumentos de tensión, al igual que el peso del paciente.

Tensión

En esta oportunidad hablaremos más a fondo sobre la hipotensión o tensión baja. Exploraremos los síntomas que pueden experimentarse cuando se reduce la presión arterial. También comentaremos las causas de estos episodios de baja de tensión, y cómo saber cuándo se considera tensión baja. Además, conoceremos cómo debemos actuar en el momento de un episodio de hipotensión para cuidar de nosotros y otras personas.

Causas y síntomas

La tensión baja suele presentarse en personas jóvenes y delgadas, ya que sus arterias son más elásticas. La elasticidad de las arterias las convierte en un vehículo óptimo para que el corazón bombee la sangre libremente. Sin embargo, esta condición también está asociada a enfermedades o desequilibrios hormonales, como el caso del hipotiroidismo. Las personas que sufren de presión baja experimentan una sensación general de modorra o cansancio. Además de un ligero mareo o inestabilidad espacial de la cabeza. A veces suele estar acompañado de movimientos torpes o muy lentos del cuerpo. Es común que las personas con tensión baja presenten frialdad, palidez y desvanecimientos.Tensión

Presentar una tensión arterial baja es algo común, pero debemos estar atentos a ella y medirla regularmente. La tensión puede variar a lo largo del día, como después de comer, realizar actividades físicas o cambiar de postura. Si sientes una sensación de mareo o inestabilidad después de cambiar de posición, estás experimentando una hipotensión postural. Esto es algo normal, y no debemos preocuparnos en exceso. Sin embargo, es necesario llevar un control periódico de los cambios en nuestra presión arterial.

Utilizando un tensiómetro, puedes medir una tensión baja cuando está en o por debajo de 90mmHg/50mmHg (milímetros de mercurio). En casos extremos, la presión arterial puede descender hasta 80mmHg/40mmHg, esto es algo bastante peligroso y hay que actuar enseguida. Durante estos episodios de tensión baja extrema, la persona puede sentir hormigueos en las extremidades, sudoración fría y visión borrosa. Es común que cuando la tensión desciende en exceso la persona colapse y se desmaye.

¿Qué hacer ante una disminución de la tensión?

Cuando una persona sufre de un episodio de tensión baja, es necesario actuar rápido para evitar consecuencias. Principalmente debemos elevar las piernas sobre varias almohadas o contra alguna pared o superficie inclinada. Al elevar las piernas fomentamos el retorno de la sangre hacia el corazón, aumentando así el flujo sanguíneo. A continuación, debemos colocar una pequeña cantidad de sal debajo de la lengua de la persona. El sodio presente en la sal eleva la tensión de forma rápida y efectiva.Tensión

Una vez que la persona se estabilice, deberá consumir suficiente agua o bebidas con potasio y sodio. El consumo de líquidos no sólo estimulará la circulación de la sangre, sino que fomentará la diuresis. El riñón está íntimamente relacionado con la tensión arterial, es por ello que se debe activar para aumentar la presión. Si el paciente acude a un centro asistencial, podrán suministrársele sueros sencillos para aumentar el volumen de la circulación. En algunas ocasiones también pueden administrarse ciertos medicamentos para estabilizar al paciente rápidamente.