La pulmonía o neumonía puede ocasionar severas lesiones en las vías respiratorias. A veces las confundimos con otras enfermedades como la bronquitis pero es necesario detectarla a tiempo.

¿Qué es la neumonía?

Esta enfermedad es conocida también como bronco-neumonía, y es una condición infecciosa pulmonar seria. Se produce cuando los sacos aveolar de los pulmones se inflaman y se llenan de líquido o del pus.

Las neumonías ocurren cuando un germen infeccioso invade el tejido pulmonar. Lo más frecuente es la aspiración de microorganismos desde las vías respiratorias más altas.

Es causada por varios tipos de bacterias, de virus, de hongos, o de micoplasma. Se estima que existen alrededor de 30 diversas causas que podrían provocar la enfermedad y sus consecuencias pueden llegar a ser mortales.

El 75 por ciento de los casos son causados por la bacteria Streptococcus pneumoniae, conocido como neumococo.

La pulmonía es una enfermedad peligrosa

Bacterias

¿Cuáles son las causas de la neumonía?

Esta enfermedad puede ser causada por microbios llamados bacterias, virus y hongos. En los adultos, las bacterias son la causa más común de neumonía.

Se puede contraer la enfermedad a través de:

  • Bacterias y virus que viven en la nariz, los senos paranasales o la boca pueden propagarse a los pulmones.
  • Mediante la inhalación de algunos de estos microbios directamente hacia los pulmones.
  • Inhalar alimento, líquidos, vómitos o secreciones desde la boca hacia los pulmones
  • Sistema respiratorio

Qué microbios que causan la neumonía

La enfermedad podrá ser causada por distintos tipos de microbios, a saber:

  • Streptococcus pneumoniae (neumococo): es el tipo más común de bacteria
  • La neumonía atípica, con frecuencia llamada errante, es causada por otras bacterias.
  • Pneumocystis jiroveci: es un hongo que puede causar la enfermedad en personas cuyos sistemas inmunitarios no funcionan correctamente
  • Virus, como el de la gripe también son una causa común de neumonía.

Los principales factores de riesgos para contraer neumonía

  • Enfermedad pulmonar crónica (EPOC, bronquiectasia, fibrosis quística)
  • Fumar cigarrillos
  • Problemas del sistema inmunitario
  • Demencia, accidente cerebrovascular
  • Otras enfermedades graves, tales como cardiopatía, cirrosis hepática o diabetes mellitus
  • Cirugías o traumatismos recientes

Cuáles son los síntomas de la neunomía

Son variados los síntomas que presenta. En ocasiones se presenta como una “neumonía típica”, que consiste en:

  • Expectoración purulenta o herrumbrosa
  • Puede haber también expectoración con sangre
  • Algunos grados de fiebre con escalofríos

En otras ocasiones pueden sumarse

  • Malestar general
  • Tos seca
  • Dolor torácico
  • Náuseas, vómitos y diarreas (leves)

Si los gérmenes pasan a la circulación sanguínea producen una bacteriemia que puede conducir a un “shock séptico”.

En ancianos puede presentarse con síntomas iniciales menos llamativos, tos escasa, con fiebre poco elevada y alteración del comportamiento.

La pulmonía o neumonía es una peligrosa enfermedad

La tos seca puede ser un síntoma

¿Es una enfermedad grave?

Aunque se trata de una afección frecuente, muchas personas desconocen las consecuencias que pueden producir en la salud.

Esta enfermedad es una condición infecciosa pulmonar seria que puede comprometer a la persona afectada y causarle complicaciones como hospitalizaciones, fallo respiratorio y hasta la muerte.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó, sin discriminar entre sus causas, que es responsable del 15% de todas las defunciones de menores de 5 años.

¿Se puede prevenir la neumonía?

Muchas de ellas comienzan con un proceso viral y por ello hay pocas medidas para prevenirla. Es recomendable vacunarse todos los años contra la gripe, sobretodo las personas de riesgo como los mayores de 65 años o quienes padecen enfermedades crónicas.

La vacunación con vacuna antineumocócica evita la aparición de neumonías con bacteriemia causadas por neumococo.

Por su parte las personas que fueron diagnosticadas de asma, bronquitis crónica o bronquiectasias, es vital que realicen un tratamiento antibiótico precozmente cuando surjan síntomas de infección respiratoria. El mismo será indicado por un médico especialista.

Tratamientos de la neumonía

Las neumonías bacterianas se tratan a base de fármacos antibióticos. La decisión del tipo de antibiótico depende del germen, de la gravedad y las características del paciente.

En los casos en que la enfermedad haya tomado el estado de grave, se debe ingresar a la persona a un hospital e iniciar tratamiento intravenoso con antibióticos y otros medicamentos recetados por un profesional médico.

Su médico deberá decidir primero si usted necesita o no estar en el hospital.

En un centro hospitalario el paciente recibirá:

  • Líquidos y antibióticos por vía intravenosa
  • Tratamientos respiratorios
  • Oxigenoterapia
  • Antibióticos (si es una neumonía bacteriana). Si padece una neumonía viral, no recibirá antibióticos. Otros medicamentos como antivirales, especialmente si tiene gripe

¿Cuándo se debe hospitalizar a la persona?

Un paciente deberá ser hospitalizado cuando:

  • Posee otro problema de salud serio
  • Tiene síntomas graves
  • Resulta incapaz de cuidar de sí mismo en casa
  • Incapaz de comer o beber solo
  • Mayor de 65 años
  • Ha tomado antibióticos y no mejora

Hay personas que pueden tratarse en su casa. De ser así, el médico puede pedirle que tome antibióticos.

Al tomar antibióticos se aconseja no pasar alto ninguna dosis. Tomar el medicamento hasta que se acabe, aun cuando usted empiece a sentirse mejor.

Tampoco se deben tomar antitusígenos ni medicamentos para el resfriado a menos que el médico lo autorice.

La tos ayuda al cuerpo a librarse de la flema de los pulmones. Respirar aire caliente y húmedo ayuda a aflojar el moco pegajoso que puede hacerlo sentir como si se estuviera ahogando.

Algunas recomendaciones que pueden ayudar

  • Ponerse un trozo de tela caliente y húmeda sobre nariz y boca sin hacer presión.
  • Inhalar vapor caliente.
  • Las respiraciones profundas le ayudarán a abrir los pulmones.
  • Darse golpecitos suavemente en el pecho unas cuantas veces al día, mientras está acostado
  • con la cabeza más baja que el pecho.
  • Tomar bastantes líquidos, siempre y cuando su médico lo autorice.
  • Beber agua, jugo o té claro
  • Beba al menos de 6 a 10 tazas (1.5 a 2.5 litros) por día
  • No se debe tomar alcohol
  • Descansar mucho

¿Qué expectativas de curación tiene la enfermedad?

Si se cumple con el tratamiento indicado el paciente tenderá a mejorar al cabo de 2 semanas. Los pacientes de edad avanzada o muy enfermos pueden necesitar tratamiento por más tiempo.

En casos raros, se pueden desarrollar problemas más graves, como:

  • Cambios potencialmente mortales en los pulmones
  • Líquido alrededor del pulmón (derrame pleural)
  • Abscesos pulmonares
  • Líquido infectado alrededor del pulmón (empiema)