La apendicitis afecta de manera más frecuente a personas entre los 10 y 30 años de edad, aunque puede afectar a pacientes de cualquier edad. El tratamiento estándar es la extirpación quirúrgica del apéndice.

Esta patología provoca dolor en el abdomen bajo derecho. Pero en gran parte de las personas el dolor intenso puede comenzar cerca del ombligo y al cabo de unas horas se desplaza.

Si no es tratada a tiempo la inflamación empeora y el dolor se incrementa de manera notable y finalmente se hace intenso.

¿Qué es la apéndice?

La apendicitis es una inflamación del apéndice, que es una bolsa en forma de dedo que se proyecta desde el colon en el lado inferior derecho del abdomen.

La apéndice no parece tener un propósito específico y está unido a la primera parte del intestino grueso.

La urgencia denominada “apendicitis” es causada por un bloqueo en el interior del apéndice. Este bloqueo provoca:

  • Un aumento de la presión
  • Problemas con el flujo de la sangre e inflamación
  • Si no se trata puede romperse el apéndice y diseminar la infección hacia el abdomen. Esta condición se llama peritonitis
Apendicitis

es una urgencia médica que afecta a miles de personas

¿Cuáles son las causas del apendicitis?

Esta urgencia aparece porque el apéndice produce de manera constante, mucosidad que se mezcla con heces. Al ser el único órgano del sistema intestinal que no tiene salida esto produce una dilatación en el apéndice.

El problema principal es que cualquier obstrucción en el drenaje de la mucosidad hace que ésta se acumule.

Como consecuencia de esta patología, el tamaño del apéndice se amplía y se produce la comprensión de los vasos sanguíneos y la necrosis de sus paredes. En este proceso se puede producir la rotura del apéndice.

La obstrucción puede producirse por

  • Infección viral o bacteriana que producen un aumento de los tejidos linfáticos
  • Tumores o lombrices intestinales

¿Cuáles son los síntomas de apendicitis?

Los principales síntomas de la apendicitis son los siguientes:

  • Repentino dolor que comienza en la parte inferior del abdomen
  • Un dolor intenso alrededor del ombligo
  • Escalofríos
  • El dolor se empeora cuando toses
  • Gran dolor al caminar o realizar movimientos bruscos
  • Náuseas y vómitos
  • Pérdida de apetito
  • Fiebre que empeora cuando la enfermedad va avanzando
  • Diarrea o estreñimiento
  • Hinchazón en la zona abdominal
  • Incapacidad para eliminar gases

Lo curioso es que el dolor, dependiendo de la edad del paciente y la posición en la que se encuentre el apéndice puede sufrir variaciones.

Por ejemplo si la apendicitis se produce durante el embarazo, el dolor da la sensación de provenir de la parte superior del abdomen. Esto ocurre porque el apéndice se encuentra más alto durante la etapa del embarazo.

Cualquier persona puede padecer la enfermedad pero son más propensas aquellas entre 10 y 30 años.

¿Qué tipos de apendicitis existen?

El paciente que sufre de apendicitis puede pasar por distintos estadíos, los que describiremos a continuación:

Apendicitis catarral

Se da cuando la secreción mucosa y agudamente distiende el apéndice. Aparece así una obstrucción venosa, el acúmulo de bacterias y la reacción del tejido linfoide.

Apendicitis flemonosa

Hay pequeñas alteraciones en la mucosa o se destruye completamente. La misma además es invadida por enterobacterias.

Apendicitis necrótica

El proceso flemonoso se vuelve intenso y se produce una distensión del tejido.

Apendicitis perforada

Es un estadío grave de la patología donde las perforaciones pequeñas pasan a ser grandes.

¿Cómo se diagnostica esta patología?

El diagnóstico se basa en los síntomas que el paciente va describiendo a medida que la misma evoluciona.

Lo más característico de la persona que tiene esta urgencia es el dolor abdominal pero este síntoma no es el único. Además de este aparecen otros que también son característicos como las nauseas y los vómitos.

Sin embargo será necesario que el médico tratante pueda ver al paciente y hacerle algunos estudios para confirmar la existencia de apendicitis ya que otras enfermedades como la pancreatitis pueden tener síntomas similares.

Apendicitis

un diagnóstico por imágenes puede detectarla

Estudios para diagnosticar la patología

El diagnóstico puede darse a través de:

Exploración física

Se puede realizar presión sobre la zona dolorida y cuando la presión se libera de manera repentina el dolor tiende a empeorar. Esto indicará que el peritoneo adyacente está inflamado.

Otra opción posible es examinar el recto inferior mediante un tacto rectal. A mujeres en edad fértil se les puede indicar un examen pélvico para detectar posibles problemas ginecológicos.

Análisis de sangre

Es para observar si hay un número elevado de glóbulos blancos, que indicarían la presencia de una infección en el cuerpo del paciente.

Análisis de orina

Se realiza para que el médico pueda descartar de que los dolores que el paciente experimenta no se deban a una infección urinaria o por la presencia de cálculos renales.

Diagnóstico por imágenes

Es común que el médico solicite una radiografía abdominal, o una ecografía abdominal. También le puede sumar una tomografía computarizada para confirmar la apendicitis.

¿Cómo se trata la apendicitis?

Hay que tener en cuenta que si la patología se complica, el médico tratante podrá decidir la extirpación total de la apéndice.

Pero no siempre hay que llegar a este extremo ya que si el profesional médico determina, mediante una tomografía computarizada, la presencia de un absceso, es decir que hay una acumulación de pus en alguna parte del cuerpo que es la que causa la inflamación, se podría tratar con el suministro de antibióticos.

Una vez solucionado el tema de la infección, que en general se produce porque el paciente no ha sido tratado a tiempo, y cuando la inflamación se reduce, el médico podrá decidir que la apéndice se extirpe para que no cause más problemas en el futuro.

Estilo de vida del paciente con apendicitis

Una vez que al paciente se le haya extraído el apéndice deberá cumplir con determinadas cosas para tener un estilo de vida tranquilo. Entre ellas mencionamos:

Evitar el estrés

  • Si los medicamentos no detienen el dolor será necesario consultar al médico
  • Guardar reposo y solo levantarse cuando el paciente se sienta que está listo
  • Dormir y descansar bien
  • Analizar con el médico el retorno a la rutina de trabajo y/o estudio